Piense en la amortización degresiva

Si su empresa adquiere algún activo, plantéese amortizarlo de forma degresiva.

Piense en la amortización degresiva

La mayoría de empresas amortiza sus activos materiales de forma lineal, es decir, por una cantidad igual todos los años. No obstante, también pueden amortizarlos de forma degresiva  (salvo si se trata de mobiliario, edificios o enseres), sistema que permite contabilizar un gasto superior durante los primeros años de vida útil y, por tanto, diferir el pago del Impuesto sobre Sociedades.

La amortización degresiva puede utilizarse tanto sobre activos nuevos como usados, y no es necesario aplicarla a todos los bienes. Eso sí: una vez elegido un método para un activo, éste no se puede cambiar.

Recuerde los dos sistemas de cálculo de la amortización degresiva:

  • Porcentaje constante. Consiste en aplicar un porcentaje de amortización constante sobre el valor neto del activo (y no sobre su valor de adquisición, como en la amortización lineal).
  • Números dígitos. Consiste en asignar unos valores numéricos decrecientes a cada año de vida útil del activo (por ejemplo, si la vida útil es de 10 años, se asigna a cada año de vida útil los dígitos del 10 al 1), y en aplicar la amortización según dichos valores.

 

Aproveche las ventajas financieras de la amortización degresiva. Nuestros profesionales verificarán si la puede aplicar en su caso concreto y calcularán el ahorro financiero que puede obtener con ella.

 

 


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